Historia de las prendas de vestir |
HISTORIA DE LAS PRENDAS DE VESTIR
| Abrigo | Anorak | Bañador | Bolero | Camisa | Chaleco | Chandal | |Chaqueta | Falda | Gabardina | Impermeable | Los abrigos más clásicos son el Chesterfield, el Loden y el Polo Coat. El Chesterfield es quizá el modelo más clásico. Lleva dos hileras de botones, amplias solapas y suele ser entallado. Debe su nombre a que fue un encargo de Lord Chesterfield a su sastre de Londres. El loden es un abrigo tirolés. Toma su nombre del tejido que usaban en el Tirol para esta prenda de caza. Es un tejido que se empezó a fabricar en el siglo XVI en el Tirol, para hacer prendas de abrigo para campesinos y pastores. En el XVII, los aristócratas que vivían en el campo, lo tintaron de verde, para usarlo distinguiéndose de los aldeanos, y lo usaron como prenda de caza. Lo puso de moda el emperador Francisco José (1830-1916), el de Sisi, y, desde entonces, es un clásico para el hombre. El Polo-coat es amplio, largo y con cinturón. sirve para vestir, pero también se usa como prenda informal. El anorak es originario de las islas Aleutianas y era usados por los habitantes de aquella helada zona del mar de Bering. Es un chaquetón tres cuartos que, en las islas, se confeccionaba con piel de foca. Después, desde la década de 1950 comenzó a realizarse en nailon acolchado. Al principio lo usaban sólamente esquiadores y montañeros, pero pasó a incorporarse al vestuario juvenil en la década de 1960. Hacia 1780 se inicia en el sur de Inglaterra la moda de los baños de mar, pero hay que esperar treinta años para ver, en el verano de 1812, a la reina Hortensia lucir en Dieppe lo que podría considerarse el primer traje de baño moderno: un conjunto de punto, color chocolate que consistía en una camisa bordada cubierta por una túnica de manga larga, con pantalones a la turca ceñidos a los tobillos y, en el pelo, una carlota inspirada en el gorro de dormir. Fue el arquetipo de traje de baño femenino, vigente hasta finales del siglo XIX: debía estar exento de cualquier connotación erótica. Para ello se usaron colores lo menos favorecedores y más oscuros posibles: tras el color chocolate de Hortensia vinieron los marrones, los grises oscuros, los burdeos, o el negro. Hasta la segunda mitad del XIX, los caballeros llevaron un traje de punto de una sola pieza, combinación de calzoncillo y camiseta, normalmente a rayas. Las señoras, cubiertas con una capa hasta los pies, corrían con el sombrero y los zapatos puestos, desde la caseta hasta la arena húmeda. Se quitaban la capa y los zapatos antes de meterse en el agua hasta las rodillas. Se salpicaban un poco unas a otras y, tiritando ostensiblemente, volvían a ponerse el albornoz y regresaban corriendo a la caseta. Frecuentemente las casetas eran rodantes, tiradas por mulas, y entraban hasta el agua, para que se pudiera entrar y salir directamente, sin fatigarse. La australiana Annette Kellerman, que tras sufrir poliomelitis había recuperado las fuerzas y la salud gracias a la natación, se convirtió en la primera gran campeona de este deporte. Se dedicó a demostrar su nivel enfrentándose a hombres y, en 1900, causó un grave escándalo en Estados Unidos al presentarse vestida con un maillot similar al de ellos, en una competición. La policía la detuvo, pero los periódicos del mundo entero publicaron su foto. Desde entonces hubo un único traje de baño para todos Habrá que esperar al 3 de julio de 1946 para ver el primer desfile de modelos en los trampolines de la piscina Molitor, de París. Este año, los americanos habían realizado ensayos con la bomba atómica en el atolón de Bikini, en el archipiélago de las Marianas. Inmediatamente la casa Reard lanza su propia bomba en Francia: un bañador de dos piezas reducidas al que llaman bikini. El ombligo y la línea descendente de los riñones dejan de ser un secreto. El atuendo resultaba tan audaz para la época que las modelos se negaron a pasarlo, por lo que tuvo que ser una bailarina del Casino de París, Micheline Bernardi, quien lo exhibiera públicamente. Reard pone en marcha un ejército de abogados para porteger el modelo registrado y su denominación. Es tiempo perdido, y el bikini, con su nombre genérico, pasa al dominio público. En 1964 aparece en monobikini, sólo elelemento inferior. El tanga, un cordón entre las nalgas y un triángulo por delante, es la última transformación del bañador. El tanga debe su nombre a la tribu angoleña de los Qumbudú, que usaban una especie de taparrabos al que llamaban así. El español tomó la palabra del portugués. Es una chaquetilla corta de señora que se puso de moda durante el reinado del emperador Napoleón III de Francia. Su aparición se debe a que fue adoptado por el modisto Charles Worth que pretendía halagar a la emperatriz, la española Eugenia de Montijo. La camisa de vestir del caballero, y su símbolo, ha sido tradicionalmente la camisa blanca. La camisa tradicional no lleva bolsillo en el delantero. Estos se incorporaron cuando el chaleco fue cayendo en desuso, pero, aún en el caso de tener bolsillos, a un caballero no se le ocurriría jamás meter nada en ellos. Las primeras camisas se metían directamente por la cabeza, y hubo que esperar hasta que en 1871, Brown, Davis & Co. De Aldermanbury registraran el primer diseño en Inglaterra “estilo abrigo”, abierto de arriba abajo en la parte delantera. La camisa de rayas, conocida como "camisa de regatas", por usarse en estos acontecimientos deportivos, nació hacia 1870, y no se aceptaba como vestimenta formal. Para conseguirlo, hubo que añadirle puños y cuello blancos, que demostraban que con el color no se trataba de ocultar la suciedad. Este estilo aún perdura en la City, el centro financiero de Londres. A principios de siglo (XX), coincidiendo con el abandono del corbatón, se puso de moda el cuello actual con vuelta, y hacia 1930 se celebró con gran júbilo la llegada del cuello Van Heusen, cuya tela iba tejida al bies para que sentara mejor, y llevaba incorporada la línea por la que se dobla. ChalecoLa palabra procede del turco ielék, (en el francés actual es gilet, tomado de la antigua forma española, jileco). A España llegó a través del árabe yalíka. La palabra se encuentra ya en la primera edición de El Quijote (1605), donde aparece el diminutivo de gileco: gilecuelo. El chaleco tenía una función práctica: abrigaba el pecho bajo la chaqueta, añadía 4 bolsillos y servía de sujección a la corbata. Cuando, a principios del siglo XX, el chaleco se hizo de la misma tela que el traje, a las tres piezas (pantalón, chaqueta y chaleco) se les llamó terno. En el corte clásico, el chaleco debe verse siempre, aunque la americana está abrochada. El chaleco no se recuperó nunca de las restricciones de tela impuestas durante la II Guerra Mundial, y la calefacción de los despachos modernos casi ha acabado definitivamente con él. ChandalEl origen de esta palabra francesa está en la abreviatura popular de dos palabra: “[mar]chand d'ail”, que es lo mismo que mercader o vendedor de ajos o, genéricamente, verdulero, frutero, en alusión al jersey de canalé que llevaban los vendedores de hortalizas de Les Halles. La palabra apareció hacia 1893, e hizo reir a todo el mundo, pero lanzó definitivamente la moda del punto para el deporte. El jersey era muy práctico por su capacidad de mantener el calor. Por ello, cuando estalló la I Guerra Mundial se decidió que los soldados debían llevarlo, y las mujeres de la retaguardia se precipitaron patrióticamente sobre la lana y las agujas, dedicándose a unas labores de punto que, hasta entonces, se consideraban pueblerinas. Con las canastillas de bebé a la inglesa, el punto invadió las cunas y, para 1920, las playas del Canal de la Mancha rebosaban de mueres con bolsas de labores repletas de ovillos. Unos años después Chanel explotó el filón, como si hubiera sido ella la descubridora. ChaquetaEn la Edad Media apareció el justillo o jubón, prendas ajustadas sobre las que se vestiría una prenda nueva: la chaqueta que, en sus orígenes, fue una mera camisola estrecha que llegaba a las rodillas y que contaba con mangas con codera. En los siglos XIV y XV esta prenda tenía ya mangas anchas que se estrechaban en las muñecas y un cuello estrecho que subía hasta las orejas. La palabra procede, al parecer, de los campesinos franceses del siglo XVI, llamados Jacques (Santiago), por la abundancia de este nombre entre ellos. Esta prenda, que los campesinos usaban habitualmente, recibió su mismo nombre, jaque o jaquette de donde pasó al castellano en su forma actual. (La voz jaque, matón, de la germanía de los siglos XVI y XVII, parece tener el mismo origen, tal vez, porque también usaban esta prenda). FaldaEs, posiblemente, una de las prendas más antiguas de la humanidad: una simple tela arrollada a la cintura. A pesar de su simplicidad, el tema de su longitud ha dado lugar a muchas discusiones. Hubo quien consideraba la falda corta como demoníaca, llegandola a culpar de catástrofes, como el terremoto de Amalfi (1980). En cambio, a principios del siglo XX, el novelista Beato Sala (1915) en tono chungón, consideraban que la falda "corta" (en 1915), era más moral, porque se llevaba siempre a la misma altura, mientras que con las largas se jugaba, con fines de seducción, subiendolas y bajándolas. Siguiendo en su defensa de la falda corta, Sala indicaba que las largas eran vehículo de los microbios más terribles, "la que menos alberga en sus bajos algunos cientos de colonias con algunos millones de esos bichitos ... Una falda con cola es más terrible que un ejército en campaña. Ya hemos quedado en que se llevan recogidas, pero no siempre; cuando les dan un poquito de suelta se convierten redes barrederas que recogen todo lo que encuentran al paso ..." Gabardina - TrincheraPese a que las primeras telas impermeables fueron ideadas en 1823 por Charles MacIntsh, no sería hasta principios de siglo cuando Thomas Burberry creó un tejido de algodón muy prieto, inspirado en las prendas de los pastores locales, en el que se impermeabilizaba primero el hilo, y luego la tela. Durante la guerra de los boers, los oficiales ingleses empezaron a usarla y, desde 1914, se diseña en gabardina la prenda especial para las trincheras, por lo que también es conocida con este nombre. El nombre "gabardina", es, al parecer de origen castellano. Son numerosos los autores que están de acuerdo en que la palabra se usaba ya hacia 1400, mucho antes de las actuales gabardinas, y que es un cruce entre gabán y tabardina (diminutivo de tabardo). A su vez, "gabán" procede del áraba "qabá" (la túnica) ImpermeableEn el siglo XVI los conquistadores españoles observaron que los nativos del Nuevo Mundo recubrían sus capas y mocasines con una resina blanca procedente de un árbol local: la hevea del Brasil. Su blanca savia se coagulaba y secaba con rapidez, sin dejar rígido el tejido. Los españoles dieron a esta sustancia el nombre de “leche de árbol”, y, copiando el método de los indios con su “sangrado” de los árboles, aplicaron el líquido a sus casacas, capas, sombreros y pantalones, así como a las suelas de su calzado. Estas prendas repelían efectivamente la lluvia, pero con el calor del día el recubrimiento adquiría una consistencia pegajosa y se adherían a él hierbas secas, polvo y hojas muertas que, al refrescar por la noche, quedaban incrustadas en las ropas. Esta savia fue introducida en Europa, y científicos notorios hicieron experimentos para mejorar sus propiedades. En 1748, el astrónomo francés François Fresneau descubrió un procedimiento químico que comunicaba a aquella sustancia, aplicada a un tejido, mayor flexibilidad y menos pegajosidad, pero los aditivos químicos despedían un olor sumamente desagradable. En 1770, Joseph Priestley, el gran químico británico, descubridor del oxígeno, trabajaba con ese látex lechoso y, casualmente, observó que un trozo de savia borraba las marcas dejadas por el grafito. Fue el origen de la goma de borrar. Pero fue en 1823 cuando un químico escocés que contaba ya cincuenta y siete años, Charles Macintosh, realizó un descubrimiento trascendental que inició la era de las modernas prendas impermeabilizadas. Mientras experimentaba en su laboratorio de Glasgow, Macintosh descubrió que el caucho natural se disolvía fácilmente en la nafta de alquitrán de carbón, un líquido volátil y oleoso producido por la destilación “fraccionada” del petróleo (la fracción cuya ebullición se produce entre la gasolina y el queroseno). Pegando capas de caucho tratado con nafta al tejido, Macintosh creó prendas impermeables que sólo olían a caucho, y el público le dio el nombre de “Macintoshes”. La prenda se popularizó a pesar del fuerte olor a caucho que desprendían los impermeables. JerseyLas primeras prendas tricotadas de jersey aparecieron en el siglo XVII en las islas británicas del Canal: Jersey y Guernesey, donde las elaboraban a mano las mujeres de los pescadores y marineros. Según se cuenta, cada familia tenía su estilo y color, que lo diferenciaba de los otros. Así, los pescadores que morían ahogados en el mar, eran fácilmente reconocidos por sus familiares cuando el cadáver llegaba a la orilla. Las prendas de punto continuaron siendo únicamente para campesinos y pescadores, hasta que en la segunda mitad del siglo XIX, con la práctica del deporte, las prendas tricotadas adquirieron gran popularidad y la palabra jersey se convirtió en sinónimo de prenda de punto. Por las mismas fechas llegó también a América, y los deportistas lo adoptaron con el nombre de sweater (el que suda, sudadera), termino acuñado por los sudorosos atletas de las escuelas americanas. El MontgomeryEs un chaquetón tres cuartos con canesú y capucha, trabillas en las mangas, alamares de cuerda y botonadura de madera o hueso . Se realizaba en lana rústica y gruesa y era amplio y grueso. Su nombre lo toma del general Marshall Montgomery, jefe de las fuerzas armadas británicas que lo impuso como capote reglamentario durante la II Guerra Mundial. El PantalónFueron los germanos y los celtas los que llevaron los pantalones hasta Roma, en el siglo IV antes de Cristo. Tuvieron tal éxito que en diversas ocasiones llegó a prohibirse, por ley, su uso a los ciudadanos romanos. Curiosamente, volvieron a caer en total desuso. Su recuperación tiene lugar en la Revolución Francesa, cuando los "sans culottes" imponen su prenda como reivindicación frente al calzón corto de los nobles. Al rey Eduardo VII, de Inglaterra (1841-1910), se le atribuye la novedad de la vuelta en el bajo del pantalón, cosa que, al parecer, hizo un día de lluvia, para no mancharse. Eduardo, que en su época era el espejo donde se miraban todos los elegantes, se vio inmediatamente copiado. Aunque pueda parecer mentira, hasta 1895 los pantalones se llevaban como los actuales vaqueros: la raya no se planchaba. El PijamaLa palabra "pijama" proviene del Urdu "pae jamah" que significa "prenda para las piernas". Esta prenda que constituye el atuendo diurno de la India se convirtieron en prenda nocturna en Inglaterra, hacia 1880, llevados por los colonos que regresaban a su país. No olvidemos tampoco que Coco Chanel puso de moda su "pijama de playa", demostrando la variedad de usos que puede tener esta prenda. La RebecaLa rebeca es una chaqueta de mujer, de punto fino, sin cuello, y abrochada por delante. Se le da este nombre porque la utilizaba la actriz Joan Fontaine, en la película de Alfred Hitchcock, Rebeca (1940), que tuvo gran éxito en España. Como curiosidad, a pesar del título, Rebeca es un personaje muerto que nunca aparece en escena y, por tanto Joan Fontaine no hacía de Rebeca. El TrajeEl traje masculino moderno se fue adoptando en Europa entre 1770 y 1880, inspirándose en Inglaterra: un calzón beige con botas de montar, un chaleco de otro color, cortado en cuadrado y un frac de paño liso abotonado en el delantero. El traje de tres piezas de una misma tela (llamado terno por constar de tres piezas), no aparece hasta 1855, época en la que empieza a propagarse en la forma del traje sastre moderno. Éste se llamó en su origen tweed, porque un sastre que lo fabricaba desde 1840, lo hacía con tejidos provenientes de esa región de Escocia. La TrenkaEs el nombre que se da a una chaqueta tres cuartos, realizada en tela, ante o cuero. Cuando se hacían en lana, era tan tupida que resultaba impermeable. La utilizaron durante la segunda guerra mundial los miembros de la Marina británica y su nombre es una derivación de "trench coat" (abrigo de trinchera) Se pusieron de moda tras la guerra, cuando los excedentes militares se pusieron en venta y los jóvenes los tomaron como prendas modernas. |
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